El oro olímpico español más cercano


El oro olímpico español más cercano

Desde que el baloncesto se convirtió en deporte olímpico en Berlín 1936, las participaciones de España durante el siglo XX fueron en su mayor parte testimoniales, exceptuando la plata conseguida en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles’84, algo histórico que ha derivado en los éxitos de la selección actual. Ahora, con la generación de grandes jugadores que se han juntado en el combinado nacional, podemos soñar con el oro, intentando batir al histórico dominador de la competición, la selección de Estados Unidos, medallista en 17 de los 18 torneos olímpicos que se han realizado, y ganador en 14 de ellas. Aparte de la estadounidense, las únicas selecciones que han sido campeonas olímpicas han sido la Unión Soviética (Múnich’72, Seúl’88) y Yugoslavia (Moscú’80, cita a la cual EEUU no se presentó), y tras la admisión de los jugadores profesionales NBA en 1989, sólo Argentina ha sido capaz de alzarse con el oro en  Atenas’04, aunque anteriormente Lituania en las semifinales de Sidney’00 y España en las finales de Pekín’08 y Londres’12 estuvieron a punto de robarles el laurel.

En el caso de la selección española, ha visitado 3 veces la final en unos Juegos, las 3 con derrota pero consiguiendo así los mayores triunfos del baloncesto olímpico español. Pero, ¿Alguna de estas 3 finales ha sido los JJOO en los que mayores posibilidades teníamos de proclamarnos campeones? No todos estaréis de acuerdo conmigo, pero para mí la respuesta es NO. Ni en Estados Unidos en el 84, ni en China en 2008, ni en Inglaterra en 2012 estaba el oro más a mano para España que en el país donde todo esto comenzó, Grecia. 

Atenas, verano 2004

Raul Felipe GasolLa selección española de baloncesto dio paso un par de años atrás a sangre nueva, una nueva generación de jugadores que no tenían miedo de nadie, ni siquiera de Estados Unidos, a quien vencieron en Lisboa en 1999 para proclamarse campeones del mundo en categoría junior. Esos jóvenes descarados fueron entrando en la selección poco a poco, y mientras Juan Carlos Navarro viviría sus segundos Juegos tras haber estado en Sídney cuatro años atrás (junto con Raül López, el otro líder de los juniors de oro, lesionado para esta cita), otros 3 jugadores de aquél grupo se unirían al combinado en una experiencia olímpica para liderar a la selección durante esta década: Pau Gasol, ya referente de la selección, Felipe Reyes, hermano de Alfonso, y José Manuel Calderón, que aunque se perdió el Mundial junior de Lisboa por una inoportuna lesión es uno más de aquel grupo. Junto a ellos, Jorge Garbajosa y Carlos Jiménez, jugadores más veteranos pero cuyos nombres no dejaríamos de escuchar durante esta década dorada del baloncesto español, y un joven Rudy Fernández, que con 19 años ya despuntaba en la liga ACB cómo referente del Joventut de Badalona. Rodrigo de la Fuente,  Roberto Dueñas, Oscar Yebra, Iker Iturbe y Jaume Comas completaban la rotación, siendo de la Fuente el de mayor protagonismo en la rotación de estos 5 jugadores. 

España llegaba a los Juegos con optimismo, tras una serie de 7 amistosos invictos contra equipos de la entidad de Argentina, Serbia y Montenegro (jugaríamos 2 amistosos contra los vigentes campeones del mundo), rivales en el grupo y favoritos para alzarse con las medallas,  Grecia o Puerto Rico, también presentes en Atenas en el otro grupo, o Croacia y Brasil, rivales de menor entidad. Los grandes candidatos al oro eran Argentina, con un grupo compacto, lleno de grandes jugadores de la talla de Manu Ginobili, Luis Scola o Andrés Nocioni; Lituania, campeones del Eurobasket del año anterior y bronce en las tres anteriores citas olímpicas, liderada por el genial base Sarunas Jasikevicius, el letal anotador Arvydas Macijauskas o el veteranos Saulius Stombergas; Serbia y Montenegro, campeones del mundo en Indianápolis 2002 y la continuación de la antigua Yugoslavia, que a pesar de problemas dentro del equipo, la calidad de jugadores como Dejan Bodiroga podría ayudar a conseguir coronarse con el laurel; y como siempre Estados Unidos, invicta en los Juegos Olímpicos desde la llegada de los profesionales y siempre favorito número uno, de no ser por sus problemas de reclutamiento podían haber conseguido recordar a los equipos de ensueño de 1992 o 1996, pero aun así un equipo liderado por Tim Duncan y Allen Iverson, entrenado por Larry Brown, campeón de la NBA ese mismo año con los Detroit Pistons, y que contaba entre los 12 convocados futuros dominadores de la Liga como LeBron James, Carmelo Anthony o Dwyane Wade, lo mínimo que se les exige es el oro. Tras ellos, España, Italia o la anfitriona Grecia tenían mimbres suficientes para buscar dar la sorpresa y aprovechar algún fallo de los anteriores para aspirar a la medalla.

EEUU Grecia

España estaba en el grupo A, junto con Argentina, Serbia y Montenegro, Italia, China y Nueva Zelanda, siendo estos dos últimos los candidatos a quedarse fuera a las primeras de cambio, al igual que Australia y Angola en el grupo B, donde se encontraban Lituania, EEUU, Grecia y Puerto Rico. Llegaba el primer día de competición, y mientras por la mañana Italia y Lituania vencían con marcadores ajustados a Nueva Zelanda y Angola respectivamente, España ganaba, no sin dificultades iniciales, a la selección china de Yao Ming, Argentina vencía a Serbia y Montenegro con una canasta a tablero de Manu Ginóbili sobre la bocina… Y por la tarde, en el partido anterior a la victoria griega sobre los ‘aussies’, saltaba la sorpresa, Estados Unidos perdía de 19 puntos contra la selección de Puerto Rico. Si los estadounidenses ya llegaban a Atenas con dudas, esta derrota contra la selección boricua las acrecentaba. Poca preparación y estudio de los rivales, desatinados en el tiro exterior, falta de química… Lo que sería un habitual durante toda la competición. 

EEUU Grecia 3

En la segunda jornada volvía la normalidad y todos los favoritos ganaron, aunque Serbia y Montenegro y Estados Unidos seguían sin convencer, con victorias ajustadas ante Italia y Grecia. España seguía a lo suyo y vencía a la selección argentina en un complicado partido, pero en el que el equipo entrenado por Mario Pesquera supo responder a los intentos de Argentina de remontada y de irse en el marcador. Y en el tercer día de competición la única sorpresa fue la derrota del combinado serbio-montenegrino ante Nueva Zelanda, ambos igualados con China para pelear por el último puesto de acceso a los cuartos, y con las derrotas de las 3 en la siguiente jornada todo se decidiría en el partido entre China y Serbia y Montenegro, ganando los asiáticos y dejando a la vigente campeona del mundo en la cuneta a las primeras de cambio. Mientras, las victorias de España ante Italia y Argentina en los 3 primeros partidos le permitían ser primera de grupo matemáticamente si conseguían ganar uno de los dos partidos restantes, y no falló en ninguno de ellos, un duro partido ante Serbia y Montenegro, equipo que demostró muy malas formas en la competición, y el partido ante Nueva Zelanda duró un cuarto, tras el cual España se dedicó a administrar la ventaja conseguida en él y poder dar descanso a sus principales jugadores.

Tras 12 partidos, 7 de preparación y los 5 del grupo, España seguía invicta, y con un juego que no dejaba lugar a dudas de que esta selección podía hacer algo grande… Pero antes deberíamos superar el mayor obstáculo posible. La selección de Estados Unidos, viendo la debacle del sucesor de Yugoslavia, su rival histórico, no quiso ser menos y tras la derrota inicial ante Puerto Rico llegó otra ante Lituania, la única selección que le seguía el ritmo a España y contaba sus partidos por victorias. En la última jornada, todos los equipos clasificados para los cuartos estaban pendientes de lo que pasaba en el Grecia – Puerto Rico. Si ganaban los portorriqueños se clasificarían como segundos de grupo, por delante de estadounidenses y griegos, mientras que si se alzaba con la victoria el anfitrión habría un triple empate que les colocaba a ellos en la segunda posición, la tercera para Puerto Rico y cuartos para EEUU, cómo así fue.

Un caramelo envenenado

Así que el premio para España, tras vencer todos sus partidos, será jugarse todo en cuartos ante Estados Unidos, que a pesar de estar haciendo un torneo decepcionante, un día bueno de sus jugadores demuestra porqué son los favoritos. El combinado de Pesquera tiene a su favor que el equipo con más presión será el contrario, ya que si una vuelta a América sin el oro es considerada un fracaso, volver sin siquiera jugar las semifinales es casi razón de deportación. Viendo el nulo acierto desde los 3 puntos de los americanos (acabarían con el segundo peor porcentaje, sólo por encima de España), el seleccionador español plantea una zona 2-3, siendo las otras claves del partido ganar la pelea por los rebotes y evitar pérdidas para que no haya contraataques, y mantener el juego coral español, liderado por Gasol, recuperando a un Navarro errático en el tiro durante toda la competición. Aun así, viendo el juego de ambas selecciones durante todo el torneo, se espera que la victoria se quede en el lado español, salvo que hagan un mal partido, o que Estados Unidos haga su mejor partido… 

Gasol EEUUY llegó el día del partido, y España entera mantenía el optimismo pasados los 10 primeros minutos, con un resultado de 25-25 tras aguantar las embestidas de los estadounidenses, quienes a pesar de ir perdiendo la batalla por los rebotes y con problemas de faltas, el acierto desde el triple que les había sido esquivo durante todo el torneo aparecía con 4 de 6 intentos, con Richard Jefferson sin fallo en sus 2 tiros exteriores. Por parte de España, Gasol estaba en todos lados, reboteando, pidiendo el balón y anotando y llegaba con 8 puntos, apoyado por el resto de jugadores y Navarro, que siempre acostumbra a aparecer en los partidos importantes y anotando 2 triples desde más allá de los 6,25. Otro triple, esta vez de Rudy Fernández al filo del descanso, coloca a España a 1 punto, 43-44 en el marcador, en un cuarto marcado por las rachas de los equipos. Un parcial de 10-0 coloca a España por encima, 39-38, a falta de 2 minutos para el descanso, respondiendo así a otro gran inicio de cuarto de Estados Unidos, liderados por un Dwyane Wade que aprovecha su físico y velocidad para robo y contraataque cada vez que tiene ocasión, aparte de un arbitraje “un poco” desequilibrado a favor de los americanos. Aún a pesar de ello, y de una  polémica en el marcador que les subió 5 puntos de golpe a EEUU sin haber anotado ninguna canasta, el equipo español se mantenía en el partido, y Gasol se encargaba de liderar a los suyos con 18 puntos y animar a sus compañeros a conseguir la gesta de ser los primeros jugadores en eliminar a los NBA en unos Juegos Olímpicos, y que contaban con el pabellón a su favor animándoles a conseguirla.

Tras el descanso y un par de intercambios de canastas, Estados Unidos se vuelve a ir arriba en el marcador, liderados por un inspirado Marbury, que en 4 acciones consecutivas anota 10 puntos,  y posteriormente toma el relevo Allen Iverson, que aparece en el partido tras sólo haber anotado 3 puntos y que se pone con 12 a falta de 10 minutos. Por parte de España sigue el juego coral, tomando protagonismo Jorge Garbajosa, mientras Gasol sigue dominando a cualquier defensor que se ponga a su par, sea Odom, Duncan o Boozer, y si no anota consigue la falta, habiendo ido 9 veces a la línea de tiros libres sin fallo, para 25 puntos. A falta de 2 minutos Navarro consigue igualar el partido, pero otro estirón estadounidense hace que lleguen al último cuarto 7 arriba, 67-74. Empezado el último cuarto, dos entradas de Navarro y Comas ponen a España a tiro, pero varias decisiones muy dudosas de los colegiados entregando el balón al combinado americano no permiten que puedan igualar más el encuentro, descentrando aún más a los españoles para el resto del partido, y el pabellón entero abuchea a los árbitros. Varios minutos con mucha dureza permitida mantienen el partido a 4 puntos, pero cada vez queda menos tiempo, y dos triples de Navarro que se salen de dentro hacen que el equipo juegue con prisa, queriendo igualar el partidoperder EEUU cuanto antes, y Gasol, que no ha descansado en ningún momento del partido, queda al margen en los primeros 5 minutos, sin recibir un balón en una posición que pueda aprovechar. Un nuevo triple de Marbury (que acabaría el partido con 31 puntos y 6/9 en triples) tras robo en un contraataque pasa de poder ponernos a 2 a alejarse a 7 puntos a falta de menos de 4 minutos, para un minuto después una canasta de Carlos Boozer consigue colocar por primera vez la ventaja por encima de los 10 puntos. Dos nuevos tiros libres de Gasol y un triple de Calderón (gran partido del base, anotando 19 puntos en 35 minutos) tras un error en el saque dan nuevas esperanzas a España, apretando el marcador, 86-91, a falta de 2 minutos, pero el cansancio y las distracciones producidas por la actuación colegial no dan lugar a la remontada, y el partido acabaría con una bronca producida por un tiempo muerto de Brown 20 segundos antes de terminar el partido, cuando ya no habría opción para la remontada (luego explicó que lo había pedido antes, pero no se había producido momento para ello y la mesa no lo canceló) y Estados Unidos ganando por 94 a 102, pasando a semifinales y mandando a España a la lucha por el 7º puesto.

Todos sabemos el final de estos Juegos. España gana sobradamente a China, consiguiendo el 7º puesto el equipo con mejor balance del torneo con 6 victorias y 1 sola derrota (la más importante), con la mejor anotación olímpica de un español, 37 puntos de Gasol, que se convierte en el máximo anotador de la cita; Estados Unidos pierde en semifinales contra Argentina, enfrentándose a Lituania y llevándose un bronce que los jugadores estadounidenses casi esconden en su palmarés; y en la final se enfrentan dos selecciones que perdieron en la fase de grupos contra España, Italia y Argentina, alzándose estos últimos con el oro olímpico para una generación espléndida en el baloncesto albiceleste. 

Argentina campeon olimpico medallero grecia

Como vemos, un oro relativamente “accesible” para la selección española, que sólo los errores en la fase de grupos de Estados Unidos y el único buen partido que realizaron, aparte de las concesiones arbitrales, apartó a España de la gloria en el torneo más importante, aunque gracias a las ganas de revancha de nuestros jugadores se consiguió el mayor éxito de la historia del baloncesto español, el Mundial de 2006, y hemos vivido dos platas olímpicas con sabor a oro disputadas ante una selección estadounidense que tuvo que reconstruir su preparación para los torneos internacionales y que volvería a llevar equipos de leyenda a los siguientes JJOO. ¿Volveremos a estar ante una ocasión igual para inscribir con letras de oro a la selección española de baloncesto en la historia olímpica?

 Escrito por Adrián Rodríguez (@arcarrera12)

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