LeBron: Rey en el juego, mendigo en la actitud


LeBron: Rey en el juego, mendigo en la actitud

La consecución del título por parte de los Miami Heat liderados por el mejor jugador del mundo, Lebron James, ha dejado algunas cosas bastante claras. Aunque todas ellas son cuestiones de opinión, la primera es que Lebron James se reafirma como rey del baloncesto, como mejor jugador del mundo, un jugador casi indefendible que puede con todo. Otra de ellas es que el mismo Lebron se asienta como uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte, colocado en muchas ocasiones como el mejor atleta de la historia del baloncesto. 

 

Sin embargo, si algo ha quedado confirmado tras el triunfo de los Miami Heat y el ascenso de Lebron, ha sido la pésima actitud de éste ante las circunstancias que se han dado. Siempre altivo, chulesco, prepotente, como si estuviera por encima de los demás (que lo está, pero un deportista no puede mostrarse así). Y es que su actitud deja mucho que desear. Es de todo menos deportiva. Aparte de destacar deportivamente, la actitud hacia el éxito individual es tan o casi tan importante como el éxito deportivo.

 lbj12

 

No cabe duda de que su dominio es incontestable. Apoyándose mucho en su físico (por lo que es muy criticado en ocasiones), Lebron arrasa como una bestia con todo lo que sale a su paso. Pero esto no es lo único que hace. Lebron ha trabajado duramente para mejorar su juego, y así lo han reflejado los grandes partidos que ha hecho, con muy buenos porcentajes en tiros de media y larga distancia. Además, James es un auténtico todoterreno, que puede rebotear casi como si fuera un pívot gracias a su fuerza y portentoso salto vertical. También ha mejorado mucho su visión de juego, hasta el punto de asistir a placer como si fuera un verdadero base. No hay mejor resumen para sus cualidades que sus estadísticas de esta temporada: 26,8 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias, 1,7 tapones, 56% en tiros de campo, 40% en triples y 75% en tiros libres a lo largo de su tercer año como jugador de los Miami Heat. 

 

Durante estos Playoffs, Lebron no ha dado lugar a la sorpresa, y se ha mantenido al estelar nivel al que nos tiene acostumbrados a pesar de la exigencia física y psicológica a la que se someten los equipos durante los Playoffs, especialmente los campeones, que tienen la responsabilidad de defender y repetir título, tarea nada sencilla, y que añade mucha presión a la ya mencionada. Sus promedios globales durante los Playoffs de 2013 han sido de 25,9 puntos, 8,4 rebotes y 6,6 asistencias por partido, ligeramente inferiores a los de la temporada regular, pero aún así, números de leyenda, de MVP, de lo que es Lebron, El Rey. 

 

Durante las Finales, Lebron también se mostró imparable, promediando 25 puntos, casi 11 rebotes y 7 asistencias en los siete partidos vibrantes partidos contra los Spurs. Sin embargo, Lebron ha sido sobrevalorado durante esta serie. A pesar de su gran rendimiento, debemos tener en cuenta que la defensa de los Spurs sobre él era un tanto particular. Le flotaban, dándole espacio para jugar a sus anchas y tirar cuando así lo deseara, jugando con su capacidad de decisión y acierto. Debemos atribuirle el mérito, eso sí, de haberla resuelto perfectamente. Sin embargo, eso es lo mínimo que se le puede pedir a un MVP, y a alguien a quien se le compara con Jordan, una comparación que, por cierto, roza el disparate.  

 

 El vaso se colmó tras el séptimo partido, en el que Lebron destacó con 37 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias. Se leían titulares exagerados, como comparaciones con Jordan o cosas del estilo de: “Lebron James protagoniza una de las mayores actuaciones individuales de la historia”, cuando la realidad es que los Spurs dejaron espacio a James para jugar como él quisiera, y eso es exactamente lo que hizo, sin complicaciones, jugando bien, pero con esta realidad en su contra. Tengamos también en cuenta que, independientemente del mérito de los Heat, que existe, San Antonio Spurs prácticamente tiró el título a la basura, perdiendo de la manera que lo hizo en el sexto partido. Además, Manu Ginobili contribuyó al título de Miami, regalando el balón en algunas posesiones finales decisivas del séptimo partido. Os dejo el vídeo con los 37 puntos de Lebron. Fijaos en que la mayoría de las canastas las consigue con un espacio tremendo, (que equivale a canastas fáciles en la mayoría de los casos). 

 

  

Dicho esto, seguramente muchos de vosotros ya me hayáis metido en el cajón de “Haters de Lebron”, y puede que lo sea, pero me repatea mucho la sobrevaloración que se le ha dado a este jugador desde su llegada a la NBA. Pero sobre todo lo que más rabia me da es su actitud. Vayamos directos. Tras recibir el trofeo de MVP de las Finales y el de campeón de la NBA, Lebron James posó ante las cámaras en una posición que bien podría ser la de un portero de discoteca acompañado dos chicas, una a cada brazo. Y no hay más que ver la imagen. Totalmente soberbio, prepotente, despreciativo, sólo hace falta ver la cara que pone al enseñar sus trofeos, una cara de “soy el mejor y nadie puede hacerme sombra”.

lbj4 lbj3

 

Además, Lebron también es conocido negativamente por ser un gran “flopper”, un teatrero sobre la pista, lo que es una pena, porque con su superioridad física y técnica, parece mentira que le haga falta intentar engañar a los árbitros. Esto habla muy mal de su actitud deportiva. Solamente hace falta ver los siguiente vídeos para darse cuenta de esto. 

 

 

No sé exactamente a qué se le puede achacar esta actitud, si a su dura infancia, a las interminables horas de trabajo a las que se somete o simplemente a su personalidad. Aquí os dejo la entrevista post-séptimo partido a Lebron James, en la que le dice a la periodista: “escucha, no me preocupa lo que diga la gente, no tengo preocupaciones”. 

 

 

Esas declaraciones se pueden interpretar de varias maneras, yo ya os he explicado la mía, os toca a vosotros. ¿Qué opináis? Yo suelo decir que el baloncesto, además de un gran deporte, al que Lebron juega como los ángeles y del cual es el rey, es todo un juego de actitud, un juego en el que Lebron rompe las normas y no sabe jugar. 

En este artículo he sido duro con el jugador de los Heat. Sí, duro en una faceta que me parece muy importante y que tiene que mejorar urgentemente. Está escrito desde mi punto de vista, según el cual también Lebron es el mejor jugador de baloncesto del mundo y uno de los mejores de la historia. 

 

Escrito por Javier Romero

Anuncios

En JordanyPippen nos interesa tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s