El Real Madrid en marzo, 50 de 52


Salva el Real Madrid con buena nota un mes de marzo que se le ha hecho duro ante la acumulación de partidos que lleva el equipo al jugar en todas las competiciones y las lesiones que han castigado su línea exterior. Intratable en la liga nacional, en Euroliga sin embargo llegó su segunda derrota en su visita a Munich, corregida en los dos partidos siguientes ante los dos rivales más duros del grupo, asegurándose de paso el equipo blanco la ventaja de campo en la eliminatoria de cuartos de final.

Rudy CSKA

Comenzó el mes de marzo el Madrid recibiendo en casa al Iberostar Tenerife, que llegaba al Palacio con su juego interior en cuadro tras el fichaje de Sekulic por el Fenerbahce y la rescisión de contrato por problemas físicos del ex madridista Papadopoulos tras haber disputado únicamente un partido y en plena crisis de resultados tras acumular seis derrotas consecutivas.

Sin embargo, un partido que se preveía plácido se fue complicando con el paso de los minutos y el Tenerife, con un estilo de juego muy similar al del Madrid, intenso en defensa y rápido en ataque, dominó el partido durante tres cuartos, llegando a los últimos diez minutos arriba en el marcador por 54-59. Esto obligó a un equipo blanco visiblemente cansado a apretar en el último cuarto y un parcial de 33-17 dejó el marcador en el 87-76 final que suponía un castigo excesivo para un conjunto lagunero que, en los cuatro partidos que ha disputado frente al Madrid desde su último ascenso a la Liga Endesa, ha puesto siempre en muchos apuros a los madridistas, llegando incluso a ganarles hace un año en su visita a la capital.

Llull vs Saul

Con este resultado, el Madrid igualaba el arranque en liga de la temporada 60-61, con 21 victorias consecutivas, el segundo mejor en la historia de la competición nacional, solo superado por las 27 victorias consecutivas que logró el Real Madrid de Lolo Sainz en la temporada 84-85.

El siguiente compromiso del Madrid era de nuevo en Euroliga y lejos del Palacio. Viaje a Estambul para medirse al Galatasaray y victoria por 74-85 en un partido bastante gris pero en el que el equipo blanco no pasó excesivos apuros ante un conjunto que apuraba sus opciones de estar en los cuartos de final. Liderado por Mirotic, Sergio Rodríguez y Rudy Fernández, el  Madrid fue siempre por delante, administrando pequeñas ventajas alrededor de los 5-7 puntos y logró una victoria que, unida a la derrota del Maccabi de Tel Aviv en Krasnodar, en ese momento dejaba a los blancos muy cerca de asegurar la segunda plaza en el grupo y así tener la ventaja de campo en un posible desempate en el cruce de cuartos.

  

De vuelta a la Liga Endesa, nuevo desplazamiento, esta vez a Santiago de Compostela para medirse al Obradoiro. Los gallegos, con el roster interior bajo mínimos entre lesiones y salidas del club de jugadores, pusieron en muchísimos problemas al Madrid durante toda la primera parte, llegando a ir 8 puntos arriba (22-14) mediado el segundo cuarto. El Madrid reaccionó a tiempo y al descanso ya mandaba en el marcador por 29-33, aunque metido en el ritmo de juego que marcaba el equipo de Moncho Fernández.

La salida en tromba del equipo tras el parón, con 15 puntos en 10 minutos de Rudy Fernández, desarmó al Obradoiro, que ya no pudo volver a acercarse en el marcador y acabó entregando el partido por 68-83, marcador que no refleja la igualdad que hubo durante toda la primera mitad pero que servía al Madrid para superar un nuevo récord y convertirse en el primer equipo que logra clasificarse para las eliminatorias por el título a falta de doce jornadas de liga regular.

Mirotic

Y para no perder la costumbre, otro desplazamiento en un calendario muy mal diseñado esta temporada y que está creando muchos problemas de cansancio a los equipos de Euroliga: viaje a Munich para medirse al Bayern el 13 de marzo en el Pabellón Olímpico muniqués.

Enfrentado a una defensa dura, que recordó a la del Olympiacos en la final de la Euroliga pasada, el Real Madrid jugó un pésimo partido, con el juego interior desaparecido y manteniéndose vivo a golpe de triple. Tras un primer cuarto igualado (20-19 para los locales), el Madrid parecía que podría romper el partido al descanso (34-42), pero tras la reanudación el Bayern se adueñó por completo de la situación para llegar a ponerse por delante en ese cuarto, aunque los blancos reaccionaron y a falta de 10 minutos el Madrid mantenía 4 puntos de ventaja, 56-60. En el último cuarto el Madrid se mantuvo arriba en el marcador al inicio gracias al acierto en el tiro exterior de Sergio Llull, pero la mala defensa y la lesión de Rudy Fernández tras una dura falta de Bryant dejaron al equipo sin opciones. A minuto y medio del final los alemanes mandaban 79-74 pero tras un tiempo muerto de Laso el Madrid reaccionaría, 79-79. Sin embargo, los errores en los dos lados de la pista ponían de nuevo al Bayern arriba 83-79 con 11 segundos por jugar. Un triple del Chacho acercaba al Madrid, 83-82, pero una personal de Darden volvía a dar 3 puntos de ventaja a los alemanes, que cometían falta en el último ataque del Madrid para evitar un posible triple que llevara el partido a la prórroga. Tras tirar el segundo tiro a fallar, el Madrid no pudo hacerse con el rebote que les hubiera dado opciones y el partido se escapó por 85-83.

Segunda derrota de la temporada, también en Euroliga, que unida a la victoria del Maccabi volvía a apretar el grupo. Además, la victoria del CSKA ante el Partizan alejaba el primer puesto en esos momentos. 

Tras cuatro partidos disputados en marzo, el Madrid empezaba a emitir señales evidentes de cansancio. Por otra parte, con las bajas en el exterior, en lugar de tratar  de volcar el juego hacia la pintura, Laso sacaba a Mirotic del poste bajo para colocarlo de alero durante muchos minutos, mientras Bourousis también se desplazaba lejos del aro. Esto provocaba que de nuevo el juego del equipo se desequilibrara, dependiendo absolutamente del acierto exterior, circunstancia que parecía olvidada tras el excelente arranque de temporada. Mirotic alternaba buenos minutos de alero con otros de absoluto desconcierto y Bourousis seguía lejos de su mejor nivel, mientras Mejri disponía de muy pocos minutos. En el polo opuesto, Darden asumía más protagonismo en ataque y Dani Díez entraba en la rotación con más minutos, ofreciendo un buen rendimiento.

Sin tiempo para lamentarse por la derrota, el Madrid recibía dos días después al UCAM Murcia en el Palacio en una ocasión ideal para lamerse las heridas, dada la floja temporada del conjunto murciano. Llegaba el Madrid con cuatro jugadores entre algodones: Rudy Fernández, Salah Mejri, Felipe Reyes y Dontaye Draper, que salía de su lesión. Sin embargo, solo los dos últimos se quedaron sin jugar y sobre todo Rudy firmó una soberbia actuación que despejaba las dudas sobre una posible lesión más o menos grave.

Festín del Madrid ante el Murcia, al que derrotó por 102-65, de nuevo jugando con brillantez en muchas fases. Tras un primer cuarto en el que las defensas se quedaron en el vestuario (32-25), en los siguientes 20 minutos el Madrid solo permitió al rival hacer 23 puntos lo que dejaba listo el camino hacia otra victoria abultada que servía al equipo para recuperar sensaciones justo antes de la decisiva visita del CSKA de Moscú. Gran partido de Rudy Fernández, bien secundado por Mirotic y Bourousis. Esta vez el juego interior sí funcionó y también Slaughter y Mejri, que por fin dispuso de más minutos, firmaron dos muy buenas actuaciones. Vigesimotercera victoria en liga regular y vigesimonovena victoria consecutiva en competiciones nacionales esta temporada.

Y el 20 de marzo llegó el CSKA a un Palacio de los Deportes donde no cabía nadie más y se vivió una de esas noches que han forjado la historia de los dos equipos. Espectacular partido que se llevó el Madrid con el premio añadido de recuperar el basket average con los rusos y el primer puesto del grupo.

Salió Messina con Kaun en el cinco inicial en lugar de Krstic, seguramente buscando cansar a Bourousis antes de poner a su pívot titular en pista, pero la sorpresa principal la puso Laso situando al equipo en zona 3-2. La defensa provocó que en un visto y no visto los blancos se escaparan en el marcador, 8-2, forzando a Messina a pedir su primer tiempo muerto. Tiempo muerto que sería efectivo (parcial de 2-9 a continuación) y que supondría el cambio en el mando del partido. Hasta tres veces más repetiría Messina con los tiempos muertos ante cada amenaza de rotura de partido del Madrid. Los blancos sabían que tenían que correr y el entrenador italiano tenía muy claro que no podía dejarles marcar el ritmo ni coger ventajas más allá de los 6 puntos. Durante la primera parte el CSKA marcaría el ritmo del partido que se movería dentro de la igualdad hasta el 42-41 con el que se llegaba al descanso. Fenomenal choque de trenes de dos candidatos claros a estar en la Final Four.

La segunda parte se iniciaría con otro tirón del Madrid detenido desde el banquillo ruso. Vuelta a empezar y entonces surgió la figura de Rudy Fernández, que jugó su mejor partido desde que viste de blanco, para dominar absolutamente la situación en los dos lados de la cancha. A base de robos de balón y de grandes canastas, Rudy impulsaba al Madrid a jugar los mejores minutos desde tal vez diciembre y el partido se rompía, 58-48. Messina volvía a parar el partido y los rusos, de la mano de un Sonny Weems espectacular, volvían al partido; 66-61 a falta de diez minutos. El problema era que Messina se había visto obligado a agotar los tiempos muertos y un nuevo arreón blanco podía hacer añicos la resistencia del rival. Y así fue.

En el último cuarto el Madrid mantuvo la presión y desde la defensa consiguió poco a poco ir sacando al CSKA del partido. A cinco minutos del final ya estaba claro que el Madrid ganaría el partido y por lo que se luchaba era por el basket average (85-71). Pareció el Madrid perderlo cuando a falta de minuto y medio el CSKA se acercaba hasta los 9 puntos, 88-79 tras un triple de Krstic, pero ya no volverían a anotar los rusos mientras el Madrid cerraba el partido con 3 puntos más de Bourousis y 2 de Mirotic que le daban el 93-79 final y el liderato del grupo.

Espectacular partido el vivido en el Palacio, con una majestuosa exhibición de Rudy Fernández y el Madrid sabiendo esperar su momento en un partido que empezó controlando el rival para acabar haciendo disfrutar a la afición.

Y casi como en cada partido desde hace unos meses, nuevo récord que sumar esta temporada; ante la mejor defensa de la Euroliga, el Madrid solo perdió dos balones en los 40 minutos de acción, ambos en el último período. Puede parecer un dato menor, pero las 13 pérdidas del CSKA, incluidos 9 robos de balón por parte del Madrid, fueron una de las claves del despegue blanco en el tercer cuarto.

 Era un partido para demostrar que todo lo bueno visto desde octubre no eran fuegos de artificio sino que el equipo puede realmente optar al título europeo y en ese sentido el resultado fue óptimo. Para redondear la jornada, con la derrota añadida del Maccabi de Tel Aviv en Belgrado, el Madrid casi se aseguraba la ventaja de campo en el cruce de cuartos a falta de tres partidos y se quitaba presión antes de viajar precisamente a la capital de Israel.

La vuelta a la competición nacional vino marcada por la convocatoria de huelga indefinida de la plantilla del Bilbao Basket, harta de promesas incumplidas y tras varios meses sin cobrar debido a la grave crisis que atraviesa el club bilbaíno. Partido muy triste el jugado en Miribilla, en el que la situación del rival afectó a la puesta en marcha del Real Madrid, que tardó muchos minutos en despertar y que no sentenció el choque hasta el final. Los jugadores del Bilbao, que empezaban la huelga al terminar el choque, trataron por todos los medios de brindar una victoria a su afición ante uno de los equipos que en las últimas temporadas peor lo ha pasado en sus visitas a Miribilla. Sin embargo, la mayor profundidad de la plantilla blanca acabaría decidiendo el choque a última hora para llevarse la victoria por 73-87, marcador que no refleja la igualdad vivida en la pista. Vigesimocuarta victoria consecutiva en liga y trigésima en competición nacional.

El partido terminaría con los jugadores bilbaínos recibiendo entre lágrimas el apoyo de su afición y los jugadores blancos haciendo el pasillo de honor a sus rivales en su retirada de la cancha en muestra de apoyo ante la situación que están viviendo.

 

 

Y por fin el 27 de marzo el Real Madrid visitaba Tel Aviv en el partido que debía clarificar el grupo de Euroliga o complicarlo más aún. El choque más repetido de la historia de las competiciones europeas (49 veces se han enfrentado ya los dos equipos con esta) no defraudaría a nadie y se volvió a vivir un duelo igualado, jugado a pico y pala y resuelto en el último segundo.

Salió el Madrid con las ideas muy claras y tratando de decidir el partido pronto y durante todo el primer cuarto se movió con ventajas de entre 3 y 7 puntos, liderado por Nikola Mirotic en ataque y con, por fin, una defensa de ayudas sobre Schortsanitis que dejó al griego en muy bajos porcentajes de acierto. 15-20 al final de ese primer cuarto que se ampliaría al inicio del segundo hasta que Blatt puso al equipo en una magnífica defensa en zona y Lamonica decidió convertirse en el protagonista del partido. El concierto de pito del italiano sacó del choque a los blancos, que encajaron un parcial de 28-20 en el segundo cuarto, olvidándose de defender durante todo el período y sobreviviendo en ataque a golpe de triple, renunciando a buscar el poste bajo donde en el primer cuarto Mirotic había dado una auténtica exhibición.

El paso por vestuarios sentó muy bien al Madrid, que con Draper en pista ahogó al Maccabi en el tercer cuarto. Con 8 minutos transcurridos, los macabeos solo habían anotado 5 puntos y el Madrid amenazaba con romper el partido, pero muy al contrario, la primera buena racha de los tiradores del Maccabi les permitió mantenerse a flote. Una canasta desde 22 metros de Devin Smith sobre la bocina del tercer cuarto dejó el marcador en 57-62 y dio alas al Maccabi, que salió en tromba tras el parón mientras los jugadores blancos se volvían a ir del partido. Sin Draper en pista, la defensa volvió a naufragar y el Madrid tardó 5 minutos en meter su primera canasta.

De ahí hasta el final, los blancos conseguirían mantenerse arriba en el marcador para llegar a los últimos 11 segundos tres arriba, 74-77. Laso ordenó a sus jugadores defender y toda la suerte que en 2008 no tuvo Joan Plaza ante este rival se alió entonces con el vitoriano. La defensa fue realmente mala, pudiendo Blu tirar un triple más o menos cómodo que escupió el aro. En el rebote, error infantil de Slaughter que hizo falta sobre Tyus al tratar de evitar la canasta, que era de dos y no les valía a los israelíes para empatar. Con 2,3 segundos por jugar, Tyus falló el adicional y el Madrid se llevó una victoria agónica que le aseguraba al menos el segundo puesto del grupo y la ventaja de campo en cuartos de final. Gran partido de Ioannis Bourousis, muy serio en defensa y muy activo en ataque en la segunda parte, y de Sergio Rodríguez, bien secundados por Nikola Mirotic, aunque no estuvo muy fino en el lanzamiento en algunas fases del encuentro.

 

La victoria por 7 puntos del CSKA sobre el Bayern de Munich devolvía el primer puesto a los moscovitas con 2 puntos de ventaja sobre el Madrid. Los dos próximos partidos decidirán quién queda finalmente primero y quién segundo, pero eso será ya en abril.

El mes de marzo terminó para el equipo recibiendo en el Palacio al Herbalife Gran Canaria, asentado en la cuarta plaza de la clasificación y que, como casi siempre, volvió a plantear muchos problemas al Madrid. El Gran Canaria dominaría casi toda la primera mitad, salvo los instantes finales de los dos primeros cuartos, en los que el Madrid aprovecharía para no salirse de un partido que llegó a ir perdiendo por 10 puntos, 19-29. En la segunda parte, los blancos darían la vuelta al marcador liderados por Niko Mirotic, pero cuando parecía que podían romper el partido, un parcial de 0-12 del Gran Canaria dejaría todo pendiente para el último cuarto. Último cuarto en el que el Madrid acabaría imponiéndose por 26-13 para firmar una nueva victoria, 83-74, que les mantiene invictos en España esta temporada. Aunque el marcador no refleja lo ocurrido en el Palacio de Deportes, el  Madrid sacó adelante una vez más el partido en este mes de marzo tratando de reservar fuerzas y teniendo que apretar al final. La baja de Xavi Rey en el Gran Canaria pesó posiblemente más que la de Bourousis en el Madrid, de permiso en Atenas por paternidad y la de un Carroll al que ya se vio tirando a canasta antes del partido.

Completa el Madrid un mes de marzo en el que ha alcanzado las 50 victorias en los 52 partidos que se llevan de temporada con un tropiezo inesperado en Munich pero dos victorias clave ante CSKA y Maccabi de Tel Aviv para mantenerse arriba en su grupo de Euroliga. En la Liga Endesa, el equipo ha tratado de economizar esfuerzos durante este mes, sabiendo que el colchón de tres partidos sobre Valencia Basket prácticamente le asegura el primer puesto al final de la Liga Regular. Los grandes momentos de espectáculo de principios de temporada se han servido durante estos partidos casi con cuenta gotas, pero el equipo mantiene la inercia ganadora a la espera de coger impulso para un mes de abril donde se debe ganar su pase a la Final Four.

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