Lo esperado: Ni Mirotic, ni Ibaka


Lo esperado: Ni Mirotic, ni Ibaka

Confieso que acabo de cometer el error de entrar en la página web de la Federación Española de Baloncesto. Allí, aparte de la foto de José Luis Sáez capitalizando la medalla de oro de la selección femenina, me encuentro con el comunicado de Serge Ibaka con el que justifica su ausencia en Eslovenia el próximo mes de septiembre.

Todo sería muy correcto a no ser por un pequeño detalle: por mucho que miro y remiro en la página no encuentro ninguna referencia a la renuncia de Juan Carlos Navarro ni de Felipe Reyes. Y, especialmente, tampoco encuentro el comunicado que ayer por la tarde tuvo que emitir Nikola Mirotic para justificar su ausencia en el equipo nacional, tras la andanada recibida nada más y nada menos que de parte del nuevo y flamante seleccionador nacional: “A Mirotic se le ofreció la posibilidad de venir a competir y fue él quien la rechazó el 5 de julio. Las razones las tiene que explicar él. Siempre respetamos el estado de salud de los jugadores, cuando hay un problema físico no se fuerza y las renuncias siempre han sido por este tema”, y rápidamente secundada por la prensa de cámara de la FEB.

Sé que es mucho pedir que algún periodista le hubiera preguntado ayer a Orenga por los problemas físicos que han aducido Pau Gasol o Felipe Reyes para renunciar a la selección este verano.  Desde mi desconocimiento absoluto de la ciencia médica, tal vez  el decir que llevas 15 años sin verano se pueda entender como una lesión, pero creo que no es así. Como yo parto de la base de que es absolutamente legítima la renuncia de cualquiera de estos dos jugadores a la convocatoria, también tiene que serlo a la fuerza la de Mirotic. Más aún si repasamos los antecedentes.

Niko Mirotic nació el 11 de febrero de 1991 en Podgorica (Montenegro) y fue fichado por el Real Madrid en 2005, con catorce años. En marzo de 2010, el Gobierno español le concedió la nacionalidad española por el procedimiento de carta de naturaleza. 

Serge Ibaka nació el 18 de septiembre de 1989 en Brazzaville (República del Congo). En 2006 fue fichado por el BC L’Hospitalet, en 2008 fue elegido en el draft de la NBA por los entonces aún Seattle Supersonics y en 2009 emprendió la aventura de la NBA. En julio de 2011 obtuvo la nacionalidad española, también por carta de naturaleza, con el tiempo justo para ser  inscrito en la selección que participaría en el Europeo de Lituania y cuando ya llevaba dos años fuera de España.

La normativa de la FIBA para tratar de luchar contra los pasaportes falsos que proliferan en el baloncesto europeo impide que en las selecciones nacionales jueguen juntos dos jugadores nacionalizados en un mismo torneo oficial. Esto, lógicamente, imposibilita que Ibaka y Mirotic puedan formar parte de una misma convocatoria. Habrá quien diga que esta norma es justa, pero a mí me resulta chocante que Mirotic, tras ocho años en España y perfectamente integrado a este país, no pueda acudir libremente a una convocatoria de la selección mientras, por ejemplo, CJ Wallace puede ser convocado por la República del Congo (que por cierto, ya no puede convocar a Ibaka) o Jaycee Carroll puede jugar con Azerbaiyán. Son las cosas del baloncesto, seguramente.

Dicen que la FEB lleva desde 2011 intentando convencer a la FIBA de que ni Ibaka ni Mirotic vulneran la normativa de pasaportes y por tanto deben ser considerados españoles a todos los efectos, y se debe levantar la restricción de nacionalizados en su caso. No dudo que la FEB lo haya intentado, no.

Pero sí dudo bastante de la energía empleada. Debido a mi natural desconfianza, tiendo a pensar que a la FEB le interesa menos enfrentarse a la FIBA que asegurarse que Nikola Mirotic no pueda jugar contra España en un futuro más o menos próximo, y que por tanto sus esfuerzos han ido encaminados en su mayoría a presionar al jugador (y parece ser que también a su club) para que aceptase acudir a la llamada de Orenga. Eso sí: sin asegurarle su presencia en el Mundial del año que viene. Mundial que encima se celebrará en España y que Niko podría seguir cómodamente por televisión. Eso sí, en Full HD.

Por lo que se puede leer estos días entre líneas, al jugador incluso se le podría haber amenazado con denunciar su caso ante la FIBA, caso de no acudir a la convocatoria, lo que habría conllevado una sanción de 90 días ¡a cumplir en su club de procedencia! Es decir: el jugador rechaza jugar en el equipo nacional y el Real Madrid paga el pato. Me da toda la impresión que, por mucho que se trate de explicar la lista de Orenga, al final el club blanco se ha plantado ante la FEB y ha impedido que Mirotic fuera llamado, de forma que ha habido que sacarlo de la lista deprisa y corriendo y el seleccionador ha sido incapaz de encontrar una justificación más allá del “preguntadle a él”.

El año pasado ya se intentó que Niko acudiera como invitado a la gira de preparación (recaudación) de los Juegos Olímpicos (la famosa Ruta Ñ-12). El objetivo era que el jugador participara en alguno de los amistosos, de forma que ya no pudiera ser convocado por Montenegro, para ser descartado de la lista definitiva, donde sí estaría y estuvo Ibaka. Como sabemos todos, Mirotic declinó la invitación, aduciendo que quería aprovechar el verano para entrenar, que es la misma razón que da este año, por cierto. Todos recordamos que Niko se presentó en pretemporada como un tiro, mostrando evidentes mejoras en su juego y acabó la liga regular como el MVP de la temporada. Parece evidente que cumplió con lo dicho y aprovechó el verano para entrenar.

Mientras tanto, Serge Ibaka renovaba por los Thunder, pasando de tener un contrato normalito a tener uno de estrella. Claro, todos sabemos lo que pasa en estos casos en la NBA: el equipo te paga muchísimo dinero pero a cambio te empieza a poner mil trabas para acudir a torneos internacionales que no sean los Juegos Olímpicos, que es prácticamente el único torneo de selecciones que tradicionalmente tiene repercusión en EEUU. Desde hace un año era más o menos evidente que Ibaka no estaría en Eslovenia, como parecía evidente que tampoco estarían gran parte de los jugadores que en los últimos años han formado el núcleo del equipo, y, a mi entender, lo que se ha visto estos días ha sido una escenificación para poner el foco sobre Mirotic y quitarlo de la gestión de la FEB.

Serge Ibaka tiene un contrato de 12 millones y cuarto de dólares por temporada y dicen que ha terminado la temporada tocado. Hace un mes era más que evidente que Serge no acudiría al Europeo. Hace pocas semanas se daba por segura su ausencia y había quien contaba con que Mirotic acudiría al equipo. Al plantarse Niko, de buenas a primeras empiezan a aparecer noticias que convierten a Ibaka en un héroe, dispuesto a jugar en el equipo nacional pese a estar lesionado, que al final se ve forzado a renunciar a la selección a pesar de sus deseos y en contraposición Nikola Mirotic queda como el villano que se niega a defender al país que le ha dado todo.

Nadie piensa que igual un jugador que es una de las mayores promesas del baloncesto europeo, dos años consecutivos nombrado mejor jugador joven de la Euroliga, medalla de bronce y de oro europeas con la selección sub-20 y MVP de la pasada temporada merece mejor trato que ser el duodécimo hombre de la rotación del equipo nacional y descarte para el Mundial de 2014. Por detrás no sólo de jugadores de inferior calidad, sino de alguno que está convocado por la sencilla razón de jugar en la costa del Pacífico americano.

El Método FEB, sin duda.

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